Caution!

CAUTION: THESIS WRITING IN PROGRESS!

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domingo, septiembre 15, 2013

La ventana del Agua


Versión renovada de la publicación original de 2006 en el blog Convolución. 



Cuando pensamos en asuntos tan trascendentales y apasionantes como el origen de la vida en la tierra leemos sencillos experimentos, argumentos aplastantes que se comprueban día a día y nuevas ideas que asombrosamente se constatan en recónditos lugares de la tierra donde las condiciones son extremas.


Siempre aparece una pieza clave: el agua.


El agua es genial, sencillamente. Es el líquido más común que tenemos, el más estudiado y el que posee más aspectos interesantes. Sería interminable examinar una por una todas las propiedades, hoy hablaremos de una, no por todos conocida, que comprobamos todos los días y que ha supuesto cosas importantes: el agua es transparente.

Y esto, ¿qué quiere decir? ¿Es tan importante?



Un matiz: los físicos llamamos luz a cualquier onda electromagnética (desde ondas de radio, microondas, ultravioleta, el color verde, los rayos X, o un rayo gamma súper mortífero del espacio exterior), es un vicio que nos encanta.

Antes un pequeño repaso sobre la luz, la frecuencia y la absorción. La luz, como toda onda, tiene dos aspectos importantes:

  • La longitud de onda (λ): lo larga que es. Una ola de la playa es una onda y normalmente tiene una longitud de... quince metros, en los días calmados, aunque si lo calculamos mal acabamos comprobando un hecho interesante: por cada litro de agua hay 35 gramos de sal, que sabe muy mal.
  • La frecuencia (ν): el número de veces que hay una ola en cada rato. Lo medimos con respecto a los segundos, pero para que nos llamen raros decimos Herzios.
Y resulta que en la luz estas dos cosas multiplicadas son igual a la velocidad, que como sabemos es algo maravillosamente rápido y constante, y la llamamos c. Así pues:


λ·ν = c/n


n es el índice de refracción del medio (el aire, al agua, donde está nuestra onda) como el aire y el vacío tienen n casi igual a 1, pues lo de arriba es aún más fácil.


Ahora pues, ¿es cierto que la velocidad de la luz es la misma siempre? Ciertamente no. En el agua la luz va más lenta, y más lenta aún en el diamante. ¿Por qué? Sencillo: la luz es el maravilloso resultado de haberse puesto de acuerdo los campos eléctrico y magnético (un acuerdo de noventa grados) y resulta que al entrar estos dos en sitios como el agua o el diamante, pues se dedican a juguetear con los átomos del lugar, es decir, se retrasan (¡a veces se adelantan!) y la luz va despacito... hasta desaparecer.

El ejemplo es que si nos sumergimos en el mar a solo unas decenas de metros nos encontramos en la noche más absoluta. El agua ha absorbido toda luz, primero las longitudes de onda largas (el rojo, el amarillo) y ello hace que se vea todo azulado, que es el único que sobrevive unos metros más, luego oscuridad.
Otro ejemplo más casero son las fundas de plástico de papelería: con una ante nuestros ojos casi no hay diferencia, con dos comenzamos a notar menos detalles, con seis la cosa está complicada y con veinte el resultado es algo totalmente opaco, el plástico absorbe la luz y en pocos milímetros de grosor ha quedado extinguida.

¿Y bien? Ya nos acercamos. A esto último comentado se le llama índice de refracción y no es más que lo que un material tuerce/absorbe la luz. En el colegio nos enseñan que tuerce (refracta) la luz, pero cuando estudiamos un poco más la física vemos que tiene una componente imaginaria, el coeficiente de extinción, k. Así pues realmente el índice de refracción es n+ik.



Como ya os habréis imaginado cada material tiene su índice de refracción diferente; el zumo de naranja lo tiene alto, porque normalmente no vemos mucho a través de él, especialmente si es natural, y el agua lo tiene bajo, el vidrio también tiene el suyo y si es verde o marrón será también diferente. Un método sencillo para medir el índice de refracción en líquidos es el métodode Pfund, redescubierto hace poco junto con mis colegas Darío y Daniel. (Leemos poco pero pensamos mucho).



Pero no todo es tan sencillo, es mucho más... apasionante. Y es que si la luz va a veces más despacio en algunos sitios que en otros, también los materiales tuercen/absorben más la luz según la luz tenga una longitud de onda u otra. Y esto tiene miga, porque como sabemos la luz natural del sol o la de una bombilla (incandescente) está hecha de muchos colores diferentes, cada uno de ellos tiene una longitud determinada... ¡Cielos! ¿Eso quiere decir que si echamos luz en el agua la parte verde irá más rápido que la violeta? En efecto, las algas no eligen ser verdes o amarillas porque está de moda, saben muy bien lo que se hacen.

Conclusión, el índice de refracción que tuerce/absorbe la luz es diferente en cada material y además depende (entre otras cosas) de la frecuencia de la luz (onda electromagnética).



Así que ya no es suficiente con lo que estudiamos en la escuela: el índice de refracción del agua es 1.33 y el del cristal es 1.5 (más o menos). Esos valores son correctos para las longitudes de onda de la luz visible. Pero no será lo mismo para las ondas de radio, el infrarrojo, el ultravioleta o los rayos X.



¿Y entonces cómo es posible que, de entre tantos materiales y líquidos posibles hayamos tenido que dar con uno que absorbe luz, con lo que molaría que no absorbiese nada? Bueno, ante eso hemos de decir que es muy bueno que al agua se porte así. La manera en que el agua absorbe la luz se ve en la gráfica de abajo (pincha para ver más grande), lo más importante de este post. Observadla un rato.



El eje vertical cuanta muestra energía que absorbe el agua a la onda electromagnética por centímetro de camino que la luz ha recorrido en el líquido.

El eje horizontal nos dice qué tipo de onda electromagnética es, hemos de fijarnos lo poquito que de ese eje corresponde a la luz natural, el resto son cosas que nos suenan, pero que, en efecto, no vemos. Por cierto, a medida que vamos a la derecha las ondas son más energéticas, así que cuidado.

Y es que la madre naturaleza es muy sabia y ha elegido el agua por sus múltiples propiedades (sobre todo químicas). Fijaos en la vertiginosa caída de la absorción del agua justo en el único cachito que corresponde a la luz natural, a los colores (el espectro visible), a lo que nosotros y el resto de animalitos de la tierra pueden ver. ¿Curioso, no? Justo cuando acaba ese espectro visible la absorción aumenta de nuevo muchísimo, protegiendo a quien viva en el agua de rayos más poderosos (a partir de los rayos UV-C la cosa se vuelva casi letal si nos exponemos lo suficiente). A esta zona tan estrecha se le llama la ventana del agua.


Así pues, tenemos suerte de vivir rodeados de agua, la vida no ha escogido el agua por casualidad para ser su lugar indispensable.


De esto y mucho más se dieron cuenta los ingenieros navales durante la II Guerra Mundial: tenían que hacer que los submarinos se comunicasen entre sí y con la base terrestre a miles de kilómetros: obviamente buscaron las frecuencias más bajas, que son las que el agua menos absorbe, las de radio (fijaos en la zona verde, la absorción es muy baja ahí para el agua salada). Joaquín me sugirió un link sobre la comunicación de los U-boot alemanes.


Vale, ¿y esto por qué ocurre? ¿Por qué el agua tiene un comportamiento tan extraño en esas frecuencias? Bueno, todo se debe a su forma, sencillamente. La molécula del agua tiene forma de V invertida con los átomos de hidrógeno abajo y el de oxígeno arriba. Resultan que se mueven unos respecto a otras maneras diferentes: los hidrógenos pueden bajar y el oxígeno se queda quieto, o un hidrógeno se acerca mientras el otro se aleja... Vamos, diferentes movimientos (modos normales de vibración) que amenazan con descuajeringar la molécula mediante estiramientos y retorcimientos. Pues resulta que cada uno de esos movimientos lo hace con una frecuencia determinada, y si le apuntamos con luz a esa precisa frecuencia... ¡Zas! Absorbe la energía. Es decir, la respuesta está ahí dentro, en su especial y sencilla estructura. Y claro, el agua al absorber esa onda se calienta (¿os suenan los hornos microondas?)


Por eso los astrónomos y astrobiólogos se dedican a buscar agua en todos lados, porque con un poquito que haya, hay posibilidades de tener algún minúsculo bichito disfrutando de sus propiedades, son posibilidades pequeñitas, cierto, pero existen. Y eso es lo importante.

También podrían existir mundos hechos en base al metano, al amoníaco o al silicio, que son muy majos también... Pero, por supuesto, tienen otras maneras de agitarse por dentro, así que la luz que absorben será de otros colores. Es decir, quizá esos mundos sean enteramente rojos, o amarillos, todo depende de la ventana por donde miremos.

Para saber más:
[1] Classical Electrodynamics, J. D. Jackson, 3rd edition, Willey & Sons
[2] http://www.lsbu.ac.uk/water/anmlies.html


sábado, agosto 31, 2013

Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas


En mi encierro monacal para escribir la Tesis (Física Experimental) he terminado el libro “Ajedrez y ciencia, pasiones mezcladas” del periodista Leontxo García (editorial Crítica, colección Drakontos, 2013). Se trata de un conocido periodista de ajedrez que trabaja desde hace años en El País y RNE. Os animo a coger sus a veces minúsculas intervenciones en el periódico (ya sabéis, en las últimas páginas, al lado de los crucigramas) donde aparece una partida de ajedrez famosa, la montáis en el tablero y le dais un rato al coco.

El libro se trata de una mezcla de divulgación y anécdotas del ajedrez al margen de unas pinceladas históricas y un repaso a los grandes jugadores y jugadoras, con especial énfasis en las ventajas de este deporte.

Por un lado trata con un lector inteligente que no necesita que le expliquen las reglas del ajedrez ni siquiera cómo interpretar las tablillas de una partida. El primer enfoque sobre las mujeres en el ajedrez me parece acertadísimo y un comienzo excepcional, continúa sobre las posibles ventajas y casos de mejora del ajedrez en niños o personas con problemas de diversa índole. Su amplia experiencia y su trato personal con los Grandes Maestros del ajedrez hacen de la lectura un placer cuando nos describe a Bobby Fischer, Susan Polgar o Gari Kaspárov entre otros y añade citas textuales de sus conversaciones dando al relato una dimensión de cercanía y complicidad. No hay muchas personas que puedan decir eso. El tercio final del libro trata sobre la emocionante batalla entre jugadores humanos y ordenadores y el relato recuerda a un libro de historia.

Mi ejemplar del libro y mi tablerito de ajedrez de viaje.

Sin embargo he de mencionar dos aspectos que me han dejado un sabor de boca amargo en lo que podría ser un libro excelente y muy original.

El primero y más importante es sobre las virtudes y beneficios del ajedrez. La subjetividad del autor le impide hacer un juicio neutral, pero para eso hemos comprado el libro. El autor muestra un decálogo con las razones para ejercitar el ajedrez, decálogo que casi comparto pero que a veces es exagerado (aprender historia con el ajedrez o la intrahistoria de personalidades excéntricas no me parecen un fuerte argumento). Leontxo García insiste en que el ajedrez no es la panacea pero en que tiene beneficios. Cualquiera de nosotros que jugamos de vez en cuando al ajedrez y disfrutamos del desafío, la concentración, el ambiente intelectual y el placer de un buen final le damos la razón… Hasta que llegamos a una entrevista (que tortuosamente el autor nos copia entera, sin duda el peor momento del libro: ¡veinte páginas!) con el llamado “supercrítico” Fernand Gobet, maestro internacional de ajedrez y psicólogo. La entrevista versa sobre las mejoras y beneficios del ajedrez en el aprendizaje cognitivo de una persona y la influencia positiva en sus relaciones sociales. Y aquí me derrumbé: los argumentos que el autor esgrime en la entrevista con este psicólogo son los mismos expuestos en las páginas anteriores del libro, ¡nada más! Yo esperaba una entrevista más profunda, con más tecnicismos. Parece que uno lee las 150 páginas del libro y ya puede discutir con Gobet. Me explico: los argumentos sobre los beneficios del ajedrez se basan en experimentos puntuales realizados en diferentes escuelas, centros sociales y centros de cuidados especiales (personas con Alzheimer y centro de mayores) y aunque Leontxo García los esgrime todos (se los sabe bien, como buen periodista) el psicólogo F. Gobet los rechaza uno a uno indicando que no son científicos, que no se han realizado correctamente (experimentos doble o triple ciego) y no hay estadística suficiente para darles validez. Esto es demoledor. Lo siento pero así es la ciencia (y lleva el título del libro, algo pretencioso). Digamos que todos nos sentimos inclinados a pensar que el ajedrez es bueno para todas estas cosas, pero demostrarlo lleva años de cuidados estudios (nada fácil con niños en un colegio, más cuando se trata de cambiar una hora de matemáticas a la semana por una de ajedrez). La diferencia es que el psicólogo F. Gobet se trata la ciencia muy en serio, por eso Leontxo García le llama “supercrítico” y al acabar la entrevista y el autor dice esta frase que a mí, como científico, me destroza:


“Discrepo con Gobet porque su visión es demasiado aséptica, de laboratorio: lo que no está demostrado con absoluto rigor científico, no existe.”


Me temo que así es la ciencia. Con todo Leontxo García hace una exposición ilusionante de los experimentos de ajedrez con niños, personas sin hogar, enfermos de Alzheimer, etc. ¿Y si funcionase? ¿Y si pudiésemos mejorar la calidad de vida gracias al emocionante, sano y baratísimo ajedrez? Ojalá. Lo deseo con toda mi alma. Pero la naturaleza no sabe de almas, ni de deseos.

El segundo aspecto que no me ha convencido del libro, esto es algo más personal, es lo relacionado con los ordenadores ajedrecistas. En primer lugar creo que haciendo honor a la colección seria que publica el libro, colección Drakontos, merecería la pena detenerse más en el funcionamiento de decisión de un programa que juega al ajedrez: algunos diagramas, algo más de tecnicismo –para los lectores que quieren más nivel- habría estado bien. Se menciona aquí y allá el árbol de decisiones, la fuerza bruta, la complejidad de la estrategia, etc. Creo que algunas páginas dedicadas a esto habría sido un punto acertado. Pero lo que menos me gusta de esta sección es su aspecto Frankenstein: se nota que son los recortes de los diferentes torneos pegados en el libro: en algunos casos los tiempos verbales no coinciden con los de la narración y en varias ocasiones se aclaran términos una y otra vez (de manera independiente hay que aclararlos en cada artículo, pero aquí con una vez vale). Un detalle incómodo: el abuso del lenguaje de llamar “idiota” al ordenador (que lo haga Kaspárov porque es un chulo, vale) e insistir en “que sólo entiende el lenguaje binario (ceros y unos)” cansa. En primer lugar porque el lector que compra un libro de Drakontos sabe algo más que “ceros y unos” y en segundo lugar porque en otra parte del capítulo el autor especifica que un software que juegue al ajedrez tiene mucho trabajo humano detrás y unos algoritmos complicados más allá del lenguaje binario. Me parece lógico que en un resumen de un torneo se hable así para enfatizar el resultado pero en un libro de 350 páginas creo que merece la pena dar más detalles, por eso digo que este capítulo está poco hilado a pesar de ser emocionante.

Lo he disfrutado mucho y he lamentado estos errores así que dentro del mundo de la divulgación puedo decir que:

En resumen consigue su objetivo: reflexionas sobre las posibles ventajas del ajedrez, aprendes a apreciar el enorme esfuerzo (preparatorio, mental, físico, psicológico) que supone jugar a alto nivel y por encima de todo te anima a sacar las piezas y el tablero y disfrutar de una partida. Recomendable. 

jueves, agosto 29, 2013

The Island of Doctor Moreau

I have recently finished reading The Island of Doctor Moreau by H.G.Wells, an imaginative, premonitory, wild and full of repulsive details novel about the inmoral human experiments which go further than science responding only to the dark desires of the irrationalism a man can achieve (may I see liberate the Beast we have inside?).

In Guttenberg project it is possible to read for free this late XIX century novel.

Herein I extract two passages of the book which I find very interesting these days, for writing my PhD thesis in Physics is a bitter blend of pain and encourage in direct proportion:

""The capacity for pain is not needed in the muscle, and it is not placed there,—is but little needed in the  skin, and only here and there over the thigh is a spot capable of feeling pain. Pain is simply our intrinsic medical adviser to warn us and stimulate us. Not all living flesh is painful; nor is all nerve, not even all sensory nerve. [...] Plants do not feel pain, nor the lower animals; it's possible that such animals as the starfish and crayfish do not feel pain at all. Then with men, the more intelligent they become, the more intelligently they will see after their own welfare, and the less they will need the goad to keep them out of danger. I never yet heard of a useless thing that was not ground out of existence by evolution sooner or later. Did you? And pain gets needless.[...]
“You see, I went on with this research just the way it led me. That is the only way I ever heard of true research going. I asked a question, devised some method of obtaining an answer, and got a fresh question. Was this possible or that possible? You cannot imagine what this means to an investigator, what an intellectual passion grows upon him! You cannot imagine the strange, colourless delight of these intellectual desires!""
""My days I devote to reading and to experiments in chemistry, and I spend many of the clear nights in the study of astronomy. There is —though I do not know how there is or why there is— a sense of infinite peace and protection in the glittering hosts of heaven. There it must be, I think, in the vast and eternal laws of matter, and not in the daily cares and sins and troubles of men, that whatever is more than animal within us must find its solace and its hope. I hope, or I could not live.""

H.G.Wells sobre 1916 (Immediate image source: Gutenberg.org)

miércoles, agosto 07, 2013

De Tweede Gouden Eeuw: un ejemplo a aprender

Aan het eerste deel van de twintigste eeuw Nederland woonde een goude periode: samen met Duitsland, Engeland en de Verenigde Staten was Nederland op de voorhoede van de wetenschap.

Muchos habréis estudiado el Siglo de Oro Español, ese período de explosión de creatividad literaria, filosófica, arquitectónica y de artes plásticas, un poderoso Imperio era el Español que empezaba a hundirse poco a poco.

Tras haber disfrutado de una Universidad Holandesa y seguir muy de cerca a este país y su lengua he podido leer e investigar uno de los fenómenos sociales que más me interesan: la educación y la ciencia.

Bien pues las Provincias Unidas felizmente heredadas, ricas y en buena posición geográfica con incansables estirados que dieron la tabarra más de ochenta años, tuvieron también su Siglo de Oro: aquel en el que su flota superó a la de Inglaterra, tenían colonias en África (Sudáfrica, de ahí el Afrikaans), en Indonesia, en las Guayanas y además fundaron Nueva Amsterdam y montaron el barrio chulo de Haarlem, nos ganaban batallas navales y los tulipanes, las cerámicas, los bordados, los quesos, sus tasas comerciales, cuadros, tejedoras, molinos, lentes y máquinas inverosímiles se esparcían por doquier. Era el siglo XVII y la República de las Provincias Unidas daba caña.

Y hubo una segunda edad de oro: a principios del siglo XX los Países Bajos se incorporaron a la revolución industrial a ritmo vertiginoso: las refomas sociales, sobre todo educativas, fueron detonantes para tener generaciones de ilustres personalidades que revolucionaron el país y lo pusieron a la cabeza de la ciencia y la tecnología. En 1910 Holanda tenía tantos Premios Nobel como Francia e Inglaterra.

Y es que estudiando la carrera de Físicas o Químicas uno se encuentra con muchos holandeses, concentrados en una misma época: van't Hoff, Lorentz, van der Waals, K. Onnes, Debye, Zeeman, Zernicke... ¿Qué está pasando? Es lo que se conoce como Tweede Gouden Eeuw: la segunda edad de oro. 

En la segunda edad de oro Neerlandesa las reformas educativas del político Thorbecke impulsaron las formaciones científico-técnicas en un país donde durante muchos años aún fue obligatorio hacer un examen de Griego y Latín para entrar a la Universidad. Pero todo esto lleva su tiempo: estamos hablando de dos generaciones. Eso eran políticos de verdad.

Con la reforma en 1863 de la Hogereburgerschool (HBS) se dotaron de los mejores medios a los Institutos pre-universitarios, los profesores eran doctores en su campo que cobraban un buen sueldo, se enseñaron matemáticas y ciencias a niveles profundos y con muchas prácticas en labotatorio bien equipados, se hicieron duros exámenes que seleccionaron a los mejores alumnos y éstos accedieron a la Universidad formando una generación dorada. (Claroscuro: las mujeres no pudieron acceder a la HBS hasta 1906).

(Arriba) van't Hoff, Lorentz, Zeeman, van der Waals
(Abajo) Einthoven, Onnes, Debye, Zernike

Una segunda reforma educativa en 1876 de la Hoger beropsonderwijs (HBO), esta vez en la Universidad, potenció las nuevas líneas de investigación de Físico-Química y las Ingenierías y los Premios Nobel comenzaron a llegar. Como llegaron también a los Países Bajos científicos de otros países, atrayendo cerebros (el mismo Einstein, amigo de Hendrik Antoon Lorentz, estuvo a punto de quedarse como profesor en Leiden) y creando una escuela Holandesa importante. Se refundó el Athenaeum Illustre como la Universiteit van Amsterdam para darle un carácter más polifacético y se fundó el Technische Universiteit Delft, una referencia mundial.

Pero no sólo en estos campos de ciencia pura: el descubridor del Homo Erectus en la península Java en indonesia fue el Neerlandés Eugène Dubois, los fundadores de Philips fueron ingenieros formados en estas poderosas escuelas de secundaria, el electrocardiograma le valió el premio nobel a Willen Einthoven y en 1911 Tobias Asser obtuvo el nobel de la Paz por fundar lo que se ha convertido en el Tribunal Internacional de la Haya. Las Universidades Neerlandesas eran top-ten en aquella época y hoy día siguen estando muy bien posicionadas en el ranking Europeo.

Erhenfest, Lorentz y Bohr visitando a Heike K. Onnes en su laboratorio,
donde se licuó por primera vez el Helio. Era el punto más frío de la Tierra (Leiden).

Todo esto sucumbió a la Segunda Guerra Mundial (merece la pena conocer la anécdota del premio nobel Fritz Zernike con los poderosos alemanes de Carl Zeiss) pero dejó una clara huella en la sociedad Neerlandesa que aún se mantiene y comparten otros países: la educación es vital, genera beneficios a medio y largo plazo y hace competitivo a un país. ¿Aprenderemos?

En clase de Neerlandés en la Escuela de Idiomas de Madrid hice una charlita sobre esto. Os pongo la tabla con los Premios Nobel de este período. En la Wikipedia tenéis todos los detalles en castellano.


Bibliografía: 

[1] "De tweede Gouden Eeuw" B. Willink, B. Bakker, Amsterdam (1998)
[2] "Origins of the Second Golden Age of Dutch Science after 1860", B. Willink, Social Studies of Science,
Vol. 21, No. 3 (Aug., 1991), pp. 503-526.
[3] "Freezing physics. Heike Kamerlingh Onnes and the quest for cold", Dirk van Delft. Koninklijke Nederlandse Akademie van Wetenschappen, Amsterdam (2007)

martes, agosto 06, 2013

Un año

Un año sin tí.
Ik mis je.
Todos.

sábado, agosto 03, 2013

Datación por Radioisótopos


Mineral de Apatita con trazas producidas por fisión de Uranio (cuántas más trazas más antigüedad
En marzo de 2013 tuve la oportunidad de acompañar a los alumnos de segundo de grado en Turismo de la UAM en un viaje organizado por una profesora del Dpto. de Estructura Económica y Economía del Desarrollo de la UAM a nada más y nada menos que a los yacimientos de Atapuerca, en Burgos.

Fue un viaje estupendo: una buena madrugada, una charla introductoria de geología, geografía y de datación física hecha por los profesores que acompañamos a los alumnos, una excelente guía nos explicó los yacimientos, disfrutamos del moderno y estupendo Museo de la Evolución de Burgos y nos regocijamos con unas tapas en Burgos estupendas.

Preparando el viaje acabé interesándome por una rama de la ciencia donde predomina la multidisciplinaridad: geólogos, físicos, antropólogos trabajando junto para datar fósiles, rocas o incluso cráteres. 

El resultado fue la diminuto producción científica de un handout para estos alumnos y un Bocata Seminar en mi Departamento de Física Aplicada de la UAM para mis colegas doctorandos (y algún que otro geólogo o catedrático). 

Os pongo aquí la introducción de este handout de dos páginas:

La datación de los yacimientos es un problema en toda investigación arqueológica. Los paleontólogos, arqueólogosy geólogos se sirven de técnicas físicas para datar las muestras. Hablamos de datación absoluta cuando se utilizan datos únicamente del propio yacimiento, independientemente de otros parámetros (antropológicos o biológicos).
Las técnicas de datación tienen sus límites en cuanto a precisión y antigüedad máxima, asimismo se basan en premisas que pueden no cumplirse localmente debido a efectos geológicos o atmosféricos, pero sí nos dan una idea de la ubicación temporal de un yacimiento dentro de una era geológica.
Algunas de estas técnicas se basan en isótopos radioactivos (radioisótopos) de elementos que se encuentran en la superficie y corteza terrestre. [...]

La datación por carbono 14 se basa en el radioisótopo del carbono, el 14C, que es muy poco común en la Tierra: representa solo el 0.0000000001% de todo el carbono. Su vida media es de 5.730 años de modo que sirve para
dataciones recientes (geológicamente hablando): el yacimiento más antiguo que podemos datar con esta técnica es de sólo 60.000 años. A pesar de lo extremas que son estas cifras la medición es más sencilla: en un gramo de carbono puro habrá catorce desintegraciones por minuto debido al 14C.
La cantidad de 14C en la atmósfera será la misma que la de las plantas y animales o humanos (obtenemos ese radioisótopo a través del CO2 ), y cuando mueren y quedan enterrados comienza la cuenta atrás: al no estar en contacto con la atmósfera sus isótopos de 14C decaen sin ya poder ser repuestos. De modo que midiendo la cantidad de 14C que ya no hay porque se ha desintegrado, y comparándola con la atmósfera, se puede estimar la edad de la muestra. Si a lo largo de la historia la cantidad de 14C ha variado en la atmósfera quedará registrado en los restos fósiles de plantas, de modo que gracias a que la fotosíntesis ja el carbono en su estructura podremos comparar con su atmósfera y conocer la fecha del enterramiento.
Lógicamente añadir 14C a la atmósfera mediante la explosión de bombas nucleares no es la mejor manera de seguir preservando esta útil técnica de datación, por este motivo esta técnica se compara con la cantidad de 14C que había en 1950, fecha en la que las pruebas nucleares comenzaron a alterar considerablemente la cantidad de radioisótopos en la atmósfera.

Si queréis saber cómo funciona la datación por trazas de Uranio, termoluminiscencia o la datación relativa pero muy importante en Atapuerca llamada paleomagnetismo, descargad mi handout y luego seguid investigando. Por si acaso: Atapuerca y sus primeros moradores se remontan a hace 300.000 años, luego el caborno-14 no es útil, hay que usar otras técnicas.

Momia Chinchorro de hace 4000 años (datada por Carbono-14) en el desierto de Atacama, en Chile

domingo, julio 28, 2013

Los Siete contra Tebas

"¡Raza de Edipo
Maldita, por las Furias perseguida,
Odiada por los dioses! Ya se cumple
La maldición terrible de mi padre."
Esquilo, 467 a.C.

Ilustración de Alfred Church, 1897.

Los seis comandantes asedian Tebas dirigidos por Polínices (el séptimo) contra su hermano Eteocles (hijos-hermanos de Edipo). Eteocles a cada puerta envía poderosos guerreros Tebanos para defener la ciudad y en combate singular se enfrentarán los hermanos en la séptima puerta:

"MENSAJERO:
Ya sé cuánto prepara el enemigo,
Y qué caudillo destinó la suerte
A cada puerta. En la de Preto brama
Tideo; porque, infaustos los augurios,
Del Ismeno le aparta el sacro vate.
Pero él, furioso y anhelando lucha,
Ruge como el león al mediodía,
Y de Éclides, profeta venerando,
Torpe se mofa, y le llamó cobarde,
Adulador del miedo y de la muerte.
Los tres penachos del radiante yelmo
Feroz sacude, y del broncíneo escudo
Las sonantes, espléndidas labores
Bajo la mano, en son de guerra, gimen.
Lleva en su escudo, por soberbia insignia,
El espléndido cielo coronado
De innúmeras estrellas, y la luna
En medio del broquel, la luna llena,
Ojo y señora del horror nocturno.
Así, adornado de fulgentes armas,
En la ribera del sagrado río,
Clama por arrojarse a la pelea,
Como fiero corcel que muerde el freno,
Si de bélica trompa el son escucha.
¿Quién le opondrás? ¿Quién de valor tan grande
Que la Prétida puerta le defienda,
Si sus canceles impetuoso rompe?"

Esquilo, 467 a.C.
Traducción de Marcelino Menéndez y Pelayo.
Tideo contra Menalipo, en la puerta de Proítida
Capaneo contra Polifonte, en la puerta de Electra
Eteoclo contra Megareo, en la puerta de Neita
Hipomedonte contra Hiperbio, en la puerta de Atenea
Partenopeo contra Áctor, en la puerta del Bóreas
Anfiarao contra Lástenes, en la puerta Homoloide
Y Polínices contra su hermano Eteocles, en la séptima puerta.

Increíble tragedia de Esquilo, desgarradora, enraizada en todas las profecías Griegas y amarga como la que más tras el desastre de la Guerra entre hermanos. Épica la cuenta de los comandantes que asedian Tebas desde sus siete puertas, recordándonos a la cuenta de las Naves de la Ilíada o a los Argonautas de Apolonio (más bien al revés porque Apolonio de Rodas es más tardío que Esquilo).

Me muero por ir un verano al Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y disfrutar de estas joyas en una joya de teatro, con mi dos joyas Sandra y Valeria, quién su nombre hace honor y recuerda la valentía de esos clásicos que nos mantienen vivos.

sábado, julio 27, 2013

Nickel Oxide literature

Ordenar bibliografía científica es una tarea complicada para la cual hay que seguir los consejos del estupendo Dr. James Hayton (una persona muy importante en esta época de mi vida): acting decisively and how to efficiently review the literature.

En la foto os presento a unos pen-friends durante mis últimos cinco años: la comunidad internacional de chiflados que estudiamos el Óxido de Níquel (NiO), cuya larga historia y apasionantes discusiones son la base de mi tesis.



De izquierda a derecha amontados los relevantes artículos de cada grupo de científicos que estudian el NiO de una manera similar a la mía (hay muchos más, de hecho debería haber incluido a los Eslovenos, pero es que son inclasificables):

- Europeos y Estadounidenses dedicados a la base teórica de la física-química-cristalográfica
- Letones durísimos
- Grandes Japos
- Buenos Koreanos
- Taiwaneses 1
- Taiwaneses 2
- Cutrísimos Taiwaneses
- Hindúes muy listos

Ya veremos qué adjetivo me puedo poner a mi montoncito. Al menos utilizamos medidas finas de sincrotrón que sólo usan también los Letones. Es curioso que los orientales se centran mucho más en las aplicaciones que en los problemas fundamentales de la física. Nosotros no somos nada aplicados, por el momento, sino que somos muy fundamentales. Tiene sus ventajas.

viernes, julio 26, 2013

Generador de Exoplanetas

Uno de los retos de un escritor de Ciencia Ficción "dura" es dotar a su obra de un transfondo científico sin el cual no se sostenga la novela. No existen muchas y casi todas se permien ciertas licencias sin las que no llegaría la aventura más allá de la nube de Oort y con pocos protagonistas (no podemos mandar nuestras naves muy lejos y encima la sacrificada tripulación tiene que ser escasa).

Cuando aprendí programación avanzada en la Facultad, usando el viejo pero potentísimo lenguaje científico ForTran, se me ocurrió que con el tiempo podría ir haciendo un simulador de un sistema solar: que calcule un número de planetas, establezca por azar sus masas y del resto se encargaría Newton. Para aquéllos que desconfien de Newton (porque han oído hablar que Einstein le corrigió, que sepan que con las ecuaciones de Newton el Hombre llegó a la Luna, no hacían falta usar las correcciones relativistas).

Nunca hice tal programa (pero sigue en mi lista de tareas pendientes) pero descubrí que gente mucho más esforzada e inteligente sí lo ha hecho.

Damas y caballeros, aprendices del Universo y futuros escritores de Ciencia Ficción, les presento el Generador de Sistemas Solares StarGen creado por Jim Burrows.


Mi sistema solar "Ítaca", generado con WinStarGen

Derramé dulces lágrimas cuando lo ví, jugué con él, aprendí con él.

Antes una motivación a esta historia: poco a poco en la última década llegan noticias a nuestros periódicos de que los astrófísicos encuentran planetas en estrellas lejanas y cercanas. Alucinante. Muchos de esos planetas son gigantes gaseosos como Júpiter o Saturno. Detectar planetas pequeños como la Tierra es complicado. Pero la estadística (ecuación de Drake de la Vida Extraterrrestre) nos dice que tiene que haber un planeta como el nuestro en alguna maldita parte.

Lo primero es entender porqué la Tierra es tan especial: la Tierra se encuentra dentro de un margen estrechito llamado "Zona Habitable": ni tan cerca como Mercurio o Venus que nos abrasaríamos ni tan lejos como Marte o Júpiter que nos helaríamos. La Tierra además tiene capacidad para mantener su atmósfera (Venus también, pero tiene ácidos y tormentas terribles) pero Mercurio y Marte la perdieron por ser chiquititos. Si fuésemos un gigante de gas no habría manera de salir de un estado similar medusas flotantes (tiene que haber novelas sobre esto). Pues resulta que si la estrella es mediana (como el Sol) hay mayores probabilidades de que haya planetas terráqueos habitables.

Y esto lo calcula el StarGen. Calcula también la gravedad de estos planetitas, la composición de su atmósfera, la excentricidad de la órbita, si sus órbitas están ancladas por rozamiento gravitatorio, etc. En pocas simulaciones uno aprende dos cosas:
- Es muy poco probable que haya un planeta similar a la Tierra (pero no imposible).
- Los planetas terrestres ocurren cuando la masa de la estrella es similar a la masa de nuestro Sol (mediano).
Así que tras un rato simulando un futuro escritor de ciencia ficción que quiera esforzarse en dar credibilidad a su sistema solar puede utilizar esta herramienta y disfrutar y hacer disfrutar a los demás con el dominio de las leyes de la Física.

¡A disfrutarlo!

Bibliografía extra:
- Habitabilidad de planetas I: La wikipedia tiene un buen artículo.


jueves, julio 25, 2013

Ik ben terug met mijn notitieboekje onder mijn arm!
Weer aan het reizen, alles weten, alles proberen, harder werken dan nooit!

viernes, diciembre 23, 2011

Polaris

Ver una peonza girar siempre es algo hipnótico. Suele trasladarse poco a poco y a veces choca con una farola o cae entre dos baldosas. Rota y rota a gran velocidad haciendo que los colores se difuminen y veamos nuevas mezclas. A medida de que la gravedad hace su efecto se inclina, girando lentamente, sin llegar a caer, es lo que se llama precesión. A veces, si la hemos lanzado con mucha energía (después de mucha práctica) no sólo girar lentamente sino que, además, tiene un movimiento extraño, un cabeceo, desafiando a Newton, es lo que se llama nutación.

Como la Tierra gira sus movimientos se pueden calcular con exactitud, como los de una peonza: traslación alrededor del Sol (un año), rotación (días y noches), precesión (el cambio de los equinoccios en lo que se conoce como el año platónico: 25776 años) y nutación (1385 cabeceos en cada año platónico).

Resumiendo de otra manera: el movimiento de precesión es el causante del cambio de orientación del eje terrestre. Está inclinado 23º respecto a la perpendicular del plano del Sistema Solar (y por eso tenemos las estaciones, invertidas en cada Hemisferio) pero debido a la precesión este eje que atraviesa la Tierra apunta a sitios diferentes. ¿Pero se nota?

A los que me hayáis acompañado a ver las estrellas seguro que esto os suena: la estrella polar, Polaris, una de las estrellas de la Osa Menor, nos indica el Norte. Así no nos perdemos. A su alrededor gira el firmamento y si dejamos una cámara de vídeo apuntando a ella veremos una bonita foto con un punto en medio (Polaris) y circunferencias concéntricas creadas por las otras estrellas al acelerar el tiempo. ¿Porqué señala el Norte? Por pura casualidad. De hecho no es exactamente el norte, pero para los casos prácticos (perdido en mitad del Bosque o en una carretera sin indicaciones), sirve de sobra.

Debido a la precesión de la Tierra en otros momentos de la historia la estrella Polar no indicaba el norte, a veces lo indicaba otra estrella cercana, a veces ninguna. Osea que ahora tenemos suerte pero hace años no la tenían tanto. Habría que esperar otros 25776 años para que la estrella Polar fuese de nuevo nuestra guía.

Usando el estupendo programa Stellarium he simulado el firmamento alrededor del norte en diferentes épocas de la historia. Podéis observar en un circulito blanco la estrella polar y el centro de la malla radial, el origen de coordenadas, es el Polo Norte. Observad cómo no siempre es el mismo punto (casi nunca, de hecho).

Así se ve el cielo la noche del 23 de diciembre cerca de mi casa (Galapagar, noroeste de Madrid, unos 40º Latitud Norte):

Y así lo vio el descubridor Cristóbal Colón en su primer viaje a América, el 10 de septiembre en mitad del Océano Atlántico:

Y así lo observó el vikingo Erik Thorvaldsson (Erik el Rojo) en su segundo viaje a Groenlandia en el año 985, alejado de la costa de Islandia:

Y así era el cielo que observaba la astrónoma y matemática Hipatia de Alejandría en el año 400, afinando sus medidas de los astros:

El mayor de todos fue el sabio griego Hiparco de Nicea que, entre otros logros alucinantes, fue capaz de medir esta precesión (¡en el corto tiempo de una vida humana!) con asombrosa exactitud: calculó que el punto de Aries se desplaza 45 segundos de arco al año (en realidad son 50 segundos y pico de arco). Las medidas las podía haber hecho una noche del año 130 antes de Cristo en un cielo observado como éste:


¿Y cómo será el cielo en el año 3000? Aquí lo tenéis (cerca de mi casa):

Ahora veamos una noche entera en Alejandría, tal y como la observaba Hiparco cuando estaba dirigiendo la Gran Biblioteca:

El punto rojo es el Norte y la Osa Menor, a lo largo de seis horas de noche, rodea ese punto (la flecha amarilla os indica la trayectoria), como podéis ver no hay ni grandes estrellas ni la polar es ahora una referencia, ¡mucho más difícil era orientarse y tomar medidas!

El gran Hiparco fue capaz de medirlo, llevando la matemática y astronomía griega a su máximo esplendor. Más no se podía hacer, el siguiente paso necesitaba matemáticas más modernas y mediciones más precisas (como desarrollaron los árabes) y mejores instrumentos (el telescopio de Galileo), pero sobre todo ideas atrevidas, revolucionarias. No se le hizo mucho caso a Aristarco de Samos así que hubo que esperar a Copérnico.

Hiparco consiguió, con una precisión sin parangón, dejarnos un legado astronómico increíble que fue usado por navegantes durante siglos. Sin esos meticulosos y geniales griegos no tendríamos tan valientes y soñadores aventureros.

domingo, diciembre 11, 2011

Enseñar mal debería ser un crimen

Tras explicar en sus clases con todo detalle cómo funciona un arcoiris y tras muchos esfuerzos mostrar por vez primera las ecuaciones de Maxwell, Walter Lewin, Profesor Emérito de Física del MIT, decía "Your life will never be the same". Y tenía razón.

Ya no miras un arcoiris. Lo ves, lo buscas, te deleitas con el orden de los colores en el primer arco, el orden inverso en el segundo, sacas de la cartera tu filtro polarizador y miras a través de él, observas como el cielo es más claro dentro que fuera. Sonríes y aplaudes. Vives ya de otra manera. Igual con las ecuaciones de Maxwell, junto con un par de teoremas más y tres principios físicos te puedes ir por ahí con un lápiz y un papel y no necesitas más. Tu vida ya no es lo que era. Eres superpoderoso.

En su estupendo libro "For the Love of Physics", Free Press, 2011, Walter Lewin remata con un precioso epílogo:

"It's so much more important to me for students to remember the beauty of what the have seen than wether they can reproduce what you've writen on the blackboard. What counts is not what you cover, but what you uncover!

My goal is to make them love physics and to make them look at the world in a different way, and that is for life! You broaden their horizon, which allows them to ask questions they have never asked before. The point is to unlock the world of physics in such a way that it always try to show my students the forests, rather than take them up and down every single tree."
Tipos como éste, que dan clases de física espectaculares, son los que a D. y a mí nos motivan a seguir cuando a nuestro alderedor esto no prima. Feynman les daría caña. Queremos ser también como él, pero somos mucho más débiles.

¿Saben porqué el MIT es maravilloso? No sólo por el dinero y la historia, sino por los tipos que dan clase allí. Vale, sus egos no entran por la puerta, pero por encima de todo aman lo que hacen. Disfrutan enseñando (al menos más de la media que aquí, en nuestras anquilosadas universidades). Allí les dan un premio al mejor profesor. ¡Un premio! Aquí da exactamente igual. En efecto, ¿para qué esforzarse? No van a conseguir mejor sueldo, de hecho es tiempo perdido, son menos competitivos en los papeleos, publican menos. Pero la física no va de papeleos, ni de pilas de papers. Va de tizas y pizarras. Va de acuchillarse con hipótesis y demostraciones. Va de Bohr y Einstein en congresos estrujándose el coco día tras día, de la misteriosa interpretación Bohmiama, de la diversión de Feynman y la contundencia de Landau.

Y no, no me vale decir que hay que separar: unos a investigar y otros a enseñar. Porque eso es una gran falacia, no se cumple que sean excluyentes. Y dudo mucho que uno sea un buen investigador si no sabe enseñar bien. Enseñando bien, aprendes. Y mucho. Te expones a la crítica continua de tus ideas, apagas tu ego y admites errores y los buscas en la pizarra, y el duelo de mentes comienza. Michelson, Millikan, Zeeman, Faraday, Young, buenos experimentales, ¿malos investigadores? ¿Malos teóricos? Mala falacia.

Me juego un meñique a que en esta lista no hay más de diez profesores que enseñen en España (españoles seguro que hay).

Pero eso a casi todos los de aquí no les importa (en la práctica saben muy poco de lo importante pero demasiado de cómo agarrarse bien, ya saben, desde abajo hasta arriba). Por eso D. y yo nos desesperamos. Porqué sí nos importa.

Porque amamos la física, y si se enseña mal, debería ser un crimen.

sábado, junio 04, 2011

Las Edades del Hombre

"Otra tercera estirpe de hombres de voz articulada creó Zeus padre, de bronce, en nada semejante a la de plata, nacida de fresnos, terrible y vigorosa. Sólo les interesaban las luctuosas obras de Ares y los actos de soberbia; no comían pan y en cambio tenían un aguerrido corazón de metal. Eran terribles; una gran fuerza y unas manos invencibles nacían de sus hombros sobre robustos miembros. De bronce eran sus armas, de bronce sus casas y con bronce trabajaban; no existía el negro hierro. También éstos, víctimas de sus propias manos, marcharon a la vasta mansión del cruento Hades, en el anonimato. Se apoderó de ellos la negra muerte aunque eran tremendos, y dejaron la brillantez del sol.

Y ya luego, desde que la tierra sepultó también esta estirpe, en su lugar todavía creó Zeus Crónida sobre el suelo fecundo otra casta más justa y virtuosa, la estirpe divina de los héroes que se llaman semidioses, raza que nos precedió sobre la tierra sin límites.

[...]

Y luego, ya no hubiera querido estar yo entre los hombres de la quinta generación sino haber muerto antes o haber nacido después; pues ahora existe una estirpe de hierro. Nunca durante el día se verán libres de fatigas y miserias ni dejarán de consumirse durante la noche y los dioses les procuparán ásperas inquietudes; pero no obstante, también se mezclarán alegrías con sus males.

Zeus destruirá igualmente este estirpe de hombres de voz articulada, cuando al nacer sean de blancas sienes. El padre no se parecerá a los hijos ni los hijos al padre; el anfitrión no apreciará a su huésped ni el amigo a su amigo y no se querrá al hermano como antes. Despreciarán a sus padres apenas se hagan viejos y les insultarán con duras palabras, cruelmente, sin advertir la vigilancia de los dioses -no podrían dar el sustento debido a sus padres ancianos cuya justicio es la violencia, y unos saquearán las ciudades de los otros. Ningún reconocimiento habrá para el que cumpla su palabra ni para el justo ni el honrado, sino que tendrán en más consideración al malhechor y al hombre violento. La justicia estará en la fuerza de las manos y no existirá pudor; el malvado tratará de perjudicar al varón más virtuoso con retorcidos discursos y además se valdrá del juramento. La envidia murmuradora, gustosa del mal y repugnante, acompañará a todos los hombres miserables."

Trabajos y Días. Mito de las Edades, 143-197. Hesíodo.

Olvidándonos de la edad de oro y de plata, ¿cuánto tiempo llevamos en esta última edad de hierro? Paréceme que sólo aquéllos que se esfuerzan consiguen, acaso, ser recordados como héroes y vivir en las Islas de los Afortunados, junto al Océano de profundas corrientes.

¿Qué méritos consiguen trascender más allá de las generaciones y ser recordados broncíneamente o acaso de pátinas doradas y argénteas?

Yo ya tengo mi lista. Y es corta.

martes, abril 26, 2011

Let X be the number of mathgirls...

De vez en cuando tengo alguna conversación sobre la universidad en España y las carreras de ciencias y ofrezco mi visión, ahora con algo más de perspectiva y desde un punto de vista ligeramente diferente al de años anteriores. Mucha gente se sorprende al escuchar que biología, ciencias ambientales, bioquímica y química son carreras con un alto porcentaje de mujeres mientras que en física e ingeniería es muy bajo. Matemáticas -creo- se sitúa en un feliz y aristotélico equilibrio.

En la estupenda novela “Solar” de Ian McEwan, leemos:

“ It was true, women were underrepresented in physics and always had been. […] He believed there were no longer any institutional barriers or prejudices. There were other branches of science where women were well represented, and some where they predominated. […] Although there were many gifted women physicists, it was at least conceivable that they would always remain in a minority, albeit a substantial one, in this particular field. There might always be more men than women who wanted to work in physics. There was a consensus in congnitive psychology, based on a wide range of experimental work, that in statistical terms the brains of men and women were significantly different. This was emphatically not a question of gender superiority, nor was it a matter of social conditioning, though of course it played a reinforcing role. These were widely observed innate differences in cognitive ability. In studies and metastudies, women were shown to have, on average, greater language skills, better visual memory, clearer emotional judgement, and superior mathematical calculation. Men scored higher in mathematical problem-solving and abstract reasoning and in visual-spatial awareness. Men and women had different priorities in life, different attitudes to risk, to status, to hierarchies. Above all -and this was the really striking difference, amounting to roughly one standard deviation, and the one to have been studied repeatedly- from early in life, girls tended to be more interested in people, boys more in things and abstract rules. And this difference showed in the fields os science they tended to choose: more women in the life sciences and social sciences, more men in engineering and physics.”

Solar, Ian McEwan, 2010.


Y, como siempre, tras mostrar este pasaje a M. (Qui genus humanum ingenio superavit) me hizo una reflexión muy interesante, y filosófica a la vez, como filósofo que es, que aquí traslado de memoria para que jomentéis: la Física ha sido escrita principalmente por hombres y por lo tanto tiene herramientas y enfoques desarrollados por hombres; pero ¿qué habría pasado si hubiese sido la Física desarrollada por mujeres? ¿Habrían tenido los principios de conservación otra formulación? ¿Serían los acercamientos, las aproximaciones, las hipótesis diferentes, con otro lenguaje -de misma conclusión pero a la vez de diferente forma-?

No podemos saberlo. ¿O sí? Si juntamos a muchas científicas y dejamos que evolucionen ramas de la ciencia ellas solas (lo cual sería desde un punto de vista moderno algo impensable) sin hombres y su visión, ¿cuántas generaciones o avances harían falta para percibir ligeras diferencias? El experimento es imposible, pero ahora mismo hay muchas mujeres haciendo química, quizás ahí se puedan sacar conclusiones. Aunque si el lenguaje final es matemático quizás lleguemos al mismo sitio -eso sin duda- por el mismo camino (aquí M., como filósofo que es, ha sido muy astuto y le ha dado una vuelta de tuerca a la reflexión, que no pasa por hacer una negación saltando el lenguaje formal matemático sino pensando en si ese acercamiento es el válido para explicar la filosofía natural).

Este post es pequeño pero también estaba anotado en mi cuaderno mental como: “montar una mesa redonda en la facultad sobre este asunto”.

No dejéis de leer esta viñeta de XKCD.

Y por último una cita genial que me hizo arrancar una carcajada cuando vi la peli en el cine:

" Catherine: It doesn't fit me.

[about the dress]

Hal: Sure it does.

Catherine: You can't prove it.

Hal: I can disprove the opposite."

(Proof, 2005) Screen-play by David Auburn.


miércoles, abril 20, 2011

Bajo el brazo de nuevo.

Se me están ocurriendo muchas ideas para posts. Probablemente no interesen a nadie pero eso ya da igual, la moda de los blogs se ha terminado (ganan las redes sociales, donde no hay que esforzarse en escribir bien sino rápido).

Pero como yo sigo llevando bajo el brazo mis cuadernos mentales (ya voy por el XXVII) pues me he dicho que retomar esto puede ser interesante.

La lluvia de ideas que tengo se debe quizás a una turbulenta época, coincido con lo que dice el Ingeniero en su post. Tampoco ayuda que los SuperFísicos (una entidad secreta, lineal y no perturbativa que combate los poderes estocásticos y formada por un grupúsculo de función de onda simétrica y cuyo colalpso no es nada trivial) se casen. O que las Tesis apremien con su ansia de publicaciones ("Dime cuánto publicas y te diré cuánto vales").

Por otro lado quizás la Psicóloga opine que si hablo de mí mismo entonces es cuando más escribo.

Un Físico que me donó muchos libros de física de manera fortuita, estocástica, ergódica y con un resultado muy feliz, dijo, mirando con ternura su amplia Biblioteca, fruto de muchos años de trabajo, que una persona que lee mucho y luego no escribe nada no aprovecha bien el tiempo o, al menos, él no lo comprendía.

Bueno, no es que quiera ser yo muy lírico a partir de ahora, aunque debiera, al menos como ejercicio, pero voy a aprovechar para citar algunos que otros escritos y así justificar mis posts y hacerlos más extensos.

Sobre este nuevo preámbulo a una nueva época de posts, he de decir que un SuperFísico, e-J, dijo hace poco sobre mi idea de retomar la actividad blogera:

"abrir un blog es de 2005. Mantenerlo es puro 2008. Cerrarlo era la moda en el 2009... ahora se lleva el vidter, [...]"

No pienso abrir un vidter. Tampoco pienso cerrar mi blog. Yo mismo me leo de vez en cuando y me río conmigo mismo, aunque más releo al Ingeniero.

Dicho pues. Re-comenzamos. Va por tí, Terron.

miércoles, abril 13, 2011

Aquellos maravillosos años

Combatiendo el Lado Oscuro:



PD: Ana es ahora WindGirl

martes, marzo 29, 2011

Estrellas longevas

Leyendo el estupendo libro “Catálogo Messier” del sabio J.L.Comellas, Editorial Grupo Sirius, 4ª ed. (2008) me encuentro en la introducción con una frase curiosa:

“Casi todos los grandes astrónomos fueron longevos”.

Y me hizo pensar.

¿Es cierto? ¿Tiene algo que ver la longevidad con la práctica de la Astronomía? Practicar astronomía genera muchas alegrías que muy pocos saben apreciar (depresión), supone la lenta y pausada observación del firmamento (tortícolis), el sacrificio del sueño en pos de un cometa o una nebulosa y la atenta mirada de un eclipse (alteración del ciclo sueño-vigilia, ira, tendencia al funcionarado) y el despiste inherente y el tropezón seguro por mirar al cielo (fracturas varias). Pasar frío en largas noches de invierno (con naranjada y aguardiente, como decía Góngora), aterido y con las pupilas dilatadas clavándose el ocular del telescopio en la córnea...

Vamos, no me parece que sea esto muy longevo. Y no digamos ya si te dedicas a fumar en pipa como Edwin Hubble o la lías parda como Giordano Bruno (le hicieron asado) o Galileo Galilei (encerrado en casa) y topas con la Iglesia.

Así que me puse a calcularlo:

Astrónomo Edad
Aristarco de Samos 80
Hiparco de Nicea 70
Ptolomeo 70
J. Kepler 59
T. Brahe 65
G. Galilei 78
G. Cassini 87
I. Newton 84
J. Oort 92
N. Copérnico 70
J. Hevelius 75
E. Halley 86
W. Herschel 83
J. Herschel 79
G. Lemâitre 72
C. Messier 87
H. Leavitt 53
E. Hubble 64
C.Sagan 66
S. Chandrasekhar 85
E. Hertzsprung 94

(Espero que os suenen algunos nombres, aunque no estén ordenados cronológicamente)


La lista no es ni mucho menos rigurosa, pero la media me sale 76 años y dos meses.

Por cierto, ¿Qué entendemos por longevo? (en estándares humanos)

- Sr. DRAE:

longevo, va.
(Del lat. longaevus, de larga vida).
1. adj. Muy anciano o de larga edad.
- Sra. María Moliner:
longevo, -a (del lat. "longaevus"; cult.)
adj. Se aplica a la persona que ha alcanzado edad muy avanzada. *Viejo.

Vamos, que nadie se aventura a dar un número a eso de ser longevo. Una tortuga es longeva pero una cachipolla de agua también puede serlo, depende de con quién la comparemos. Un inspector de hacienda que alcance cincuenta años de edad me parecería asquerosamente longevo dado el trabajo que desempeña*.

¿No será que los sentimiento de J.L.Comellas le han traicionado y piensa él que siendo astrónomo la vida sería larga, provechosa y feliz? ¿No habrá cometido el error de fijarse sólo en los grandes astrónomos que, escogidos al azar -o elegidos inconscientemente-, vivieron mucho?

A mí me salen 76 años y pico, que tal y como está el patio, no está mal. Según M. serían -probablemente- tres cuartos de vida.

En todo caso os digo: larga o efímera fuese vuestra vida, no dejéis nunca de observar siempre que podáis los objetos del Catálogo Messier, regalos inmortales del firmamento.

* Iré al infierno por esto, aunque espero a una planta por encima de los Inspectores.